Escrita a fines de los años 80´ (más precisamente, en el año 1989), esta gran canción esculpida por la banda inglesa Depeche Mode es (creo yo) la mejor trancision que se puede encontrar para el brusco cambio musical que hubo entre década y década. Los sonidos electrónicos, la rítmica y los sintetizadores son natos de la década de 1980, mientras que la intención de la cancion, la oscuridad que pretede imprimirle la banda a la pieza, concuerda con la estética que se vio en la década de 1990, con "Nevermind" de Nirvana como referencia más clásica.
Más que recomendable. Sobre todo para escuchar un día de lluvia mientras se viaja en el transporte público.